¿Cuánto se paga y cómo reducir el Impuesto de Sucesiones en Galicia?
Si has llegado hasta aquí, seguramente te ronda una de estas ideas:
- “No tengo ni idea de cuánto se paga de Impuesto de Sucesiones en Galicia”.
- “He oído que en unas comunidades se paga mucho y en otras casi nada, ¿qué pasa en Galicia?”.
- “No quiero hacer nada mal con la residencia o los papeles y acabar con una sanción”.
En Lesta, estas conversaciones son nuestro pan de cada día. A veces nos escribís en pleno trámite; otras, cuando aún estáis sanos y lo que queréis es planificar la sucesión con tiempo. En ambos casos, el punto de partida es el mismo: entender tu historia y la de tu familia, no solo la ley.
En este artículo te explicamos cómo vemos desde Lesta el Impuesto de Sucesiones en Galicia. ¿Qué se paga? ¿Por qué? ¿Qué margen tienes para reducirlo y dónde suelen venir los sustos?
¿Qué miramos en Lesta cuando alguien nos pregunta por el Impuesto de Sucesiones en Galicia?
Cuando alguien entra por la puerta (o por videollamada) con la pregunta típica de “¿Cuánto voy a pagar?”, en Lesta no sacamos primero la calculadora, sino que analizamos tres cosas:
- Quién ha fallecido y dónde vivía de verdad.
- Quién hereda y qué relación tenéis (hijos, cónyuge, hermanos, sobrinos…).
- Qué hay en la herencia: vivienda, cuentas, negocio, un piso en otra comunidad, deudas…
Con eso ya podemos aterrizar el escenario y explicarte si estás ante un Impuesto de Sucesiones “ligero”, manejable o si conviene sentarse con más calma a planificar.
No buscamos que salgas de la reunión sabiendo la ley de memoria, sino que tengas claro:
- Qué parte está casi cubierta por reducciones y bonificaciones.
- Dónde se puede optimizar (planificación, plazos, forma de valorar los bienes).
- Qué atajos es mejor no tomar, por muy tentadores que parezcan.
La importancia de la residencia del causante
Una de las cosas que más explicamos estos meses es esta:
No es lo mismo que el causante tuviera su residencia habitual en Galicia que en otra comunidad. Eso cambia por completo qué normativa aplicamos y, en consecuencia, cuánto se paga de Impuesto de Sucesiones.
La ley mira los últimos cinco años de residencia real del causante. No solo el empadronamiento que se cambió hace tres meses “por si acaso”. En la práctica, Hacienda mira:
- Dónde pasaba la mayor parte del tiempo.
- Historial sanitario, farmacia, consumos, etc., si hay dudas.
- Coherencia entre lo que se declara y la vida real.
Hace poco, Diario AS contaba un caso muy sonado: una heredera intentó tributar la sucesión como si la fallecida hubiera vivido en otra comunidad más ventajosa. La Administración tiró del hilo, probó que la residencia real era otra… y el resultado fue una combinación muy desagradable de impuesto de sucesiones, intereses y sanción.
En Lesta, cuando vemos que hay mudanzas, estancias largas fuera o varias viviendas en distintas comunidades, dedicamos un rato solo a esto: definir bien la residencia del causante antes de presentar nada. Es más aburrido que hablar de bonificaciones, pero te puede ahorrar muchos disgustos después.
¿Cuánto se paga de Impuesto de Sucesiones en Galicia en los casos más habituales?
Vamos a lo que casi siempre nos preguntas a los cinco minutos de empezar “Vale, pero… ¿cuánto se paga de Impuesto de Sucesiones en Galicia?”
La buena noticia es que, en Galicia, el trato fiscal entre familiares directos es bastante favorable.
A grandes rasgos:
Si heredas de tu padre, madre o cónyuge, y lo que te toca a ti, individualmente, no llega a 1.000.000 €, lo habitual es que no tengas que pagar Impuesto de Sucesiones en Galicia, aunque sí haya que presentar la autoliquidación correctamente.
Aquí es donde solemos ver caras de alivio en el despacho. Aun así, no todo es blanco o negro:
- Puede haber varios herederos y un reparto desigual.
- Puede haber pactos sucesorios previos que afecten a los números.
- Puede haber seguros de vida que entran en la base del impuesto.
En la primera reunión en Lesta te decimos, con tus números delante, si entras o no en ese escenario “tranquilo”.
Cuando la herencia supera el millón por heredero
Si lo que recibes supera ese “colchón” aproximado de 1.000.000 €, entonces sí empezamos a hablar de:
- Base imponible: valor de los bienes menos deudas y ciertos gastos (entierro, última enfermedad…).
- Reducciones: parentesco, vivienda habitual, empresa familiar, discapacidad…
- Tarifa y coeficientes: lo que se aplica a lo que queda después de restar las reducciones.
Aquí la frase típica en Lesta es: “No es tanto lo que vale todo junto, sino qué parte te corresponde a ti y cómo llega”.
Si estás en un patrimonio alto, solemos recomendar una sesión más orientada a planificación que a apagar un fuego puntual.
Lesta revisa contigo las bonificaciones
Cuando hablamos de bonificaciones en el Impuesto de Sucesiones en Galicia, en realidad hablamos de varias piezas que conviene revisar una por una. En el despacho, casi siempre miramos estas:
Vivienda habitual del causante
Muchas veces el bien “estrella” de la herencia es la vivienda donde vivía el causante.
Ahí revisamos contigo:
- Si puede considerarse vivienda habitual a efectos del impuesto.
- Qué requisitos hay que cumplir para mantener las reducciones (que pueden ser muy altas).
- Durante cuánto tiempo conviene conservarla para no perder beneficios fiscales.
Un error habitual que vemos: vender o “mover” la vivienda demasiado rápido sin haber mirado antes el impacto en sucesiones.
Empresa familiar o negocio
Si en la herencia hay: negocio familiar, participaciones en una sociedad o una actividad profesional con cierta estructura, puede que tengas acceso a reducciones importantes.
Aquí siempre hacemos dos cosas:
- Ver si se cumplen los requisitos hoy (funciones de dirección, porcentajes, etc.).
- Explicarte con calma qué implica mantener esa empresa para no perder la ventaja fiscal.
No se trata solo de pagar menos Impuesto de Sucesiones en Galicia, sino de que la familia pueda continuar el negocio sin asfixia fiscal.
Parientes del Grupo III
Si heredas de un hermano, tío, sobrino, suegro, hijastro…, el escenario cambia. Tradicionalmente han tenido un trato fiscal más duro, pero Galicia ha ido mejorando condiciones y conviene:
- Ver qué reducciones específicas se aplican a tu caso.
- Hacer números antes de renunciar “por sistema” a la herencia.
Nos encontramos a menudo con personas que llegan a Lesta pensando que ni se plantean aceptar y, al hacer bien los cálculos, resulta que sí es asumible.
Un ejemplo realista
Para que no se quede en teoría, un caso parecido a lo que vemos a menudo (sin datos identificables):
María hereda de su madre un piso en Galicia donde vivía ella, una plaza de garaje y una cuenta con ahorros. Tiene un hermano con quien se reparte la herencia.
Cuando llegó a Lesta, su miedo era literal: “He oído historias de gente que ha tenido que vender la casa solo para pagar el Impuesto de Sucesiones”.
¿Qué hicimos?
- Revisar la residencia de la causante.
- Calcular el valor de los bienes, restar deudas y ver qué parte iba a cada hijo.
- Aplicar reducciones por parentesco y vivienda habitual.
- Ver si tenía sentido algún aplazamiento.
Resultado:
- La parte que correspondía a María no llegaba al umbral que genera cuota a pagar.
- Hubo que tramitar, sí, pero no hubo que “vender para pagar”.
Lo que más agradeció fue saber antes de firmar nada qué escenario tenía delante.
Planificación fiscal de la sucesión: Así es como Lesta te ayuda
Hasta ahora hemos hablado sobre todo de cuando el problema ya está encima. Pero en Lesta insistimos mucho en llegar antes.
La planificación fiscal de la sucesión es, básicamente, sentarse contigo a revisar:
- Qué pasaría si faltaras hoy (con tus bienes y tu familia actual).
- Qué margen tienes para mejorar ese escenario:
- Testamento pensado para tu familia, no uno estándar.
- Pactos sucesorios bien usados (en Galicia son una herramienta potente, pero no son para todo el mundo).
- Revisión de la empresa familiar si la hay.
- Seguros de vida bien colocados para dar liquidez en el momento clave.
En Lesta no creemos en las recetas mágicas. Lo que hacemos es:
- Poner tus números y tu realidad encima de la mesa.
- Explicarte, sin rodeos, qué opciones tienes para reducir el futuro Impuesto de Sucesiones en Galicia.
- Diseñar una hoja de ruta: qué conviene hacer ahora y qué conviene dejar preparado “para el día después”.
Lo que te diríamos si vinieras hoy al despacho
Si hoy entras en Lesta con dudas sobre el Impuesto de Sucesiones en Galicia, probablemente te diríamos algo como esto:
-
- Primero, tu caso; luego, la ley. No te preocupes por conocer normas de memoria: cuéntanos quiénes sois, qué hay en juego y qué te preocupa.
- La residencia del causante no se improvisa. Más vale aclararla bien ahora que discutirla en una inspección dentro de dos años.
- Mira si realmente vas a pagar o no. Muchas herencias entre padres/hijos o cónyuges en Galicia están, en la práctica, muy aliviadas por reducciones.
- No renuncies ni firmes nada “por miedo” sin hacer números con calma. Entre reducciones, bonificaciones y aplazamientos, las cosas suelen ser menos dramáticas de lo que parecen.
- Si aún estás a tiempo de planificar, mejor. Un buen testamento, algún pacto sucesorio bien pensado y una estructura clara pueden ahorrar impuestos… y conflictos familiares.
¿Y ahora qué? Te escuchamos
En Lesta, más que hablar de impuestos, nos gusta hablar de personas que heredan, familias que quieren evitar conflictos y negocios que no quieren morir con su fundador.
En una primera sesión podemos ver:
- Cuánto pagarías hoy de Impuesto de Sucesiones en Galicia en tu situación.
- Qué bonificaciones y reducciones podrías aprovechar.
- Dónde vemos nosotros los riesgos invisibles (residencia, valores, plazos, liquidez).
- Qué pasos concretos te conviene dar ahora y cuáles dejar previstos.
No hace falta que vengas con todo decidido ni con los conceptos claros. Para eso estamos nosotros. Tú traes tu historia y del resto nos ocupamos juntos.